A pesar de que el aceite de oliva es un producto muy conocido en nuestra gastronomía, son muy pocos los consumidores que conocen acerca de su correcta conservación y utilización. Una mala conservación del producto puede arruinar el mejor aceite, y los factores que más influyen en dicha conservación, son principalmente la luz y la temperatura.

 

De forma muy habitual, recibimos durante el invierno consultas de clientes cuyo aceite han recibido solidificado o con la presencia de unos feos grumos, preocupados por que el producto se haya estropeado o pueda ser perjudicial para su salud. A pesar de lo que la mayoría piensa al encontrarse el aceite en este estado, el frío es un factor que no afecta a la calidad del aceite de oliva.

Esto suele ocurrir cuando el aceite se ve expuesto a entornos muy fríos, ya sea durante los tránsitos nocturnos de los transportistas o por dejarlo a la intemperie o expuesto a corrientes. Ésto ocurre debido a su alta densidad y a la presencia de ácidos grasos. En casos como éste, basta con poner el aceite de oliva a una temperatura ambiente adecuada y volverá a su aspecto normal sin haber perdido ninguna de sus propiedades; en ningún caso, calentarlo. ¿Por qué?

 

 

Al contrario que el frío, el calor y las altas temperaturas, así como la luz que suele acompañar a estos factores, si perjudican notablemente el producto. Estos son algunos consejos, para ayudar a conservar de forma más adecuada el aceite de oliva.

 

  •  ¿Dónde guardar el producto?

Mantén el producto en lugares oscuros y frescos. Lo ideal sería hacerlo en un armario o despensa. Si se trata de la primera opción, escoge un armario que no esté situado junto a un electrodoméstico que genere calor.

  •  ¿El envase es importante?

Elige siempre envases de cristal. Otros envases más económicos y de mayor capacidad, como el PET, son los envases que menos protegen al aceite de la luz y el oxígeno.

  •  ¿Es malo utilizar el aceite de oliva para freír?

La calidad del aceite de oliva virgen extra, su sabor y su capacidad para proteger los alimentos y evitar que se impregnen en exceso son los principales motivos para contar con este producto en nuestras cocinas. Pero debemos tener cuidado con la temperatura: al quemarse, comienza a desprender compuestos nocivos para nuestra salud. Aunque esto mismo les ocurre a todas las grasas para cocinar.
El consejo más útil para no quemar el aceite y utilizarlo en frituras sin ningún riesgo es no esperar a que salga humo para introducir el alimento.

  •  ¿Se puede reutilizar el aceite de oliva de las frituras?

El aceite de oliva virgen extra, aunque más caro, se puede utilizar varias veces de forma saludable. Para hacerlo de forma correcta es recomendable filtrar el aceite una vez ya usado, para impedir que las impurezas puedan hacer que éste se deteriore antes.

  •  ¿Cómo sabemos si el aceite de oliva se ha deteriorado?

Si se trata de un frasco que mantenemos guardado ya abierto, es bueno asegurarse de que no presenta un fuerte olor “rancio” y desagradable. Éste será señal de que el aceite no se encuentra en buen estado. Esto es evitable con una adecuada conservación.
En el caso del aceite de oliva de las frituras, al deteriorarse éste presenta un color muy oscuro, hace mucho humo, y además tendrá muy mal olor. En este caso, lo recomendable es renovar el aceite, y llevar el deteriorado a un punto de reciclaje.